
Los bio-contaminantes en embalses y lagos (por ejemplo, cianobacterias y geosmina) son un problema importante porque afectan al agua de consumo y al uso recreativo. Su aparición puede ser rápida y difícil de predecir, lo que aumenta el riesgo para la salud pública y la gestión del agua.
Detectarlos lo antes posible es fundamental para actuar a tiempo, minimizar impactos y planificar medidas correctoras antes de que la situación se agrave.
El proyecto coordinado BEST-WATER, impulsado por un consorcio de investigación formado por la UCM, la URJC y la UPM, busca desarrollar soluciones digitales que permitan monitorizar en tiempo real las masas de agua y apoyar la toma de decisiones mediante sensores, inteligencia artificial y plataformas de análisis.
Sus objetivos incluyen mejorar la capacidad de detección y respuesta, aumentar la fiabilidad de los sistemas de alerta y facilitar la gestión predictiva del recurso hídrico.
Dentro de este marco, el trabajo de la UPM se concentra en el subproyecto WATER-SUSTAIN. Nuestro objetivo es que la infraestructura digital que sostiene esas alertas sea sostenible, escalable y eficiente. Para ello trabajamos en modelos de simulación y optimización que permiten planificar despliegues realistas y alinear tecnología, recursos y restricciones ambientales.
Nuestro equipo espera lograr resultados concretos: despliegues con menor consumo energético, mayor robustez operativa y decisiones mejor informadas antes de la implementación real. La investigadora principal de la UPM es Patricia Arroba García.
Puedes consultar el proyecto completo en:
Código del proyecto: PID2024-156033OA-C33 (subproyecto de BEST-WATER).
